CCOO y UGT pretenden limitar la libertad de expresión y de información sindical de aquellos que les critican.

CCOO y UGT se suman a Facenda en la pretensión de silenciar al Herald Toupeiras. Esta vez a través de los juzgados.

Facenda intenta amedrentar a CSIF para que cese en sus denuncias públicas.

El 9 de octubre de 2020, CSIF publicaba a través de la web del Herald Toupeiras una información bajo el título de “Positivos en COVID-19 un dos participantes nos procesos de funcionarización e a súa conxuxe.

En dicho artículo, CSIF ponía en cuestión el protocolo de Función Pública elaborado para la realización de los primeros procesos de funcionarización del personal laboral.

El día 28 del mismo mes, la Consellería de Facenda notificaba a CSIF la incoación de un expediente de investigación e información previa por la información publicada en el Herald Toupeiras.

Dicha incoación incluía la advertencia de la competencia que le corresponde a la Dirección Xeral de Función Pública para “a proposta, se é o caso, ao órgano competente da incoación de expedientes disciplinarios cando se detecten indicios racionais de responsabilidade administrativa na actuación do persoal, e elevar ao Consello da Xunta as propostas de imposición da sanción de separación do servizo ou despedimento do persoal xestionado pola Dirección Xeral da Función Pública.”

Al mismo tiempo, por la persona designada como instructora del expediente, se requiere al secretario de organización de CSIF para, entre otras cuestiones, “a identificación e concreción de persoas da organización sindical CSIF Galicia que foron responsables da documentación, elaboración e/ou publicación dunha noticia publicada no boletín informativo web desa organización sindical o día 09.10.2020, que tiña relación coas ditas proba de funcionarización…”

Todo ello en un absurdo intento por parte de Facenda de amedrentar a CSIF para que dejase de denunciar lo que consideramos malas prácticas o erróneas políticas en materia de empleo público, bajo la velada amenaza de una sanción de separación de servicio o despido de la persona responsable de la publicación en la web del Herald Toupeiras.

La pretensión de Facenda de silenciar a CSIF tuvo un estrepitoso fracaso, pues no nos han silenciado. No podía ser de otro modo.

CCOO y UGT se suman a Facenda en su pretensión de silenciar al Herald Toupeiras.

El 29 de enero de 2021, el Herald Toupeiras informaba de que “CCOO Y UGT conocían y ocultaron la intención del PP de imponer la movilidad forzosa a través de la Ley de simplificación administrativa y reactivación económica.

Y esta vez estos son los dos sindicatos los que tratan de silenciar las denuncias de CSIF. Pero ahora a través de los juzgados.

El pasado 1 de marzo de 2021 CCOO y UGT, “molestos” con la información publicada en el Herald Toupeiras, presentaron demanda de conciliación contra CSIF, toda vez que “las informaciones contenidas en la publicación… podrían atentar contra la honorabilidad y buen nombre de nuestras organizaciones sindicales”.

Pues bien, ante ello sólo cabe decir lo siguiente:

La honorabilidad y buen nombre de CCOO y UGT ante los funcionarios de la Administración General de la Xunta de Galicia se puso de manifiesto por ambos sindicatos cuando firmaron con el gobierno gallego el Acuerdo de concertación del empleo público de Galicia, conocido como “El Acuerdo de la vergüenza”.

Firma del Acuerdo de la Vergüenza. Fuente: Xunta de Galicia

Dicho acuerdo, firmado el 15 de enero de 2019, fue rechazado a los pocos días de su firma por la mayoría absoluta de las cinco Juntas de Personal Funcionario de la Xunta de Galicia, incluidos la práctica totalidad de los propios delegados de CCOO y UGT.

Y dicho acuerdo fue posteriormente rechazado de forma abrumadora por la mayoría de los funcionarios en las elecciones sindicales celebradas en abril del 2019, en donde la suma de votos de CCOO y UGT fue inferior a los votos obtenidos por CSIF.

En cuanto a las informaciones publicadas en el Herald Toupeiras, podrán gustar a algunos e incomodar a otros, pero son veraces y están contrastadas.

Por lo demás, CSIF mantendrá su línea crítica y combativa denunciando públicamente las actuaciones contrarias a los intereses de los empleados públicos. Denuncias que no sólo irán dirigidas contra la acción de gobierno, sino también contra la complicidad de los sindicatos adláteres que, de manera incondicional, apoyan a Facenda en la práctica totalidad de sus nefastas políticas perjudiciales para el global de los trabajadores de la Xunta.

Pues en ello consiste el ejercicio legítimo de nuestra acción sindical.

                               ¡Si no creemos en la libertad de expresión de aquellos que nos critican, no creemos en ella en absoluto!

(Manolito Pérez, funcionario de la Xunta)