En la última reunión del Comité de Seguridad y Salud Laboral de la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático, CSIF volvió a poner sobre la mesa una realidad a la que la Administración lleva demasiado tiempo intentando restar importancia: durante años se han mantenido deficiencias preventivas graves, se han retrasado medidas obligatorias y se ha incumplido la normativa en materia de evaluación de riesgos, información, formación y entrega de equipos de protección individual.
Vehículos oficiales: la ITV no basta
Uno de los asuntos más graves volvió a ser el de los vehículos oficiales. Conviene recordar que la Inspección de Trabajo, a raíz de una denuncia de CSIF, ya instó a la Consellería a cumplir con lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, con independencia de que los vehículos pasen la ITV.
Es decir, la Administración no puede seguir escudándose en la ITV. Cuando un vehículo se utiliza para trabajar, es un equipo de trabajo y debe ser seguro y adecuado.
La normativa preventiva obliga a evitar los riesgos y a adaptar los medios de trabajo a la evolución de la técnica. Pese a ello, la Administración sigue manteniendo en servicio numerosos vehículos de la Consellería que superan los 20 años de antigüedad y que carecen de los sistemas de seguridad propios de los vehículos actuales, exponiendo innecesariamente al personal a riesgos evitables. Por ello, CSIF viene reclamando de forma reiterada la sustitución de los vehículos de más de diez años, empezando por los más antiguos.
CSIF reiteró además la exigencia de que todos los vehículos oficiales cuenten con una dotación mínima de seguridad, incluyendo botiquín y extintor.
Tras las denuncias de CSIF, la Inspección de Trabajo advirtió a los responsables de la Administración de que los accidentes deben comunicarse en el mismo momento en que se tenga conocimiento de ellos. A raíz de esa advertencia, la Consellería está notificando ahora la existencia de accidentes de trabajo, algo que hasta entonces no venía haciendo correctamente.
Además, tras recibir la documentación expresamente solicitada por CSIF sobre numerosos siniestros y asistencias en carretera de vehículos de la consellería, CSIF exigió conocer sus causas para valorar los riesgos reales asociados a su uso y la necesidad de su sustitución o retirada antes de que se produzcan daños personales.
CSIF exige que se incorpore el factor edad en las evaluaciones
CSIF reclamó expresamente que en las evaluaciones de riesgos del personal de campo se incorpore el factor edad, dado que una parte importante de la plantilla supera los 50 años. No es serio ni técnicamente aceptable evaluar igual determinadas tareas físicas, desplazamientos o conducción prolongada con independencia de la edad del trabajador.
La Inspección de Trabajo da la razón a CSIF también en materia de EPI
Otro aspecto especialmente relevante es que, tras la denuncia de CSIF ante la Inspección de Trabajo, en la reunión mantenida con los representantes de la Consellería se aclaró expresamente qué debe considerarse EPI en el trabajo de campo.
En concreto, se dejó claro que la ropa y el calzado de protección frente a inclemencias meteorológicas son EPI en los trabajadores de campo porque protegen frente a riesgos específicos. Por tanto, no pueden seguir tratándose como una simple prenda de uniformidad o como un elemento accesorio, sino como auténticos equipos de protección individual.
La Inspección de Trabajo recordó además que estos EPI deben venir previstos en la evaluación de riesgos, llevar marcado CE y cumplir la normativa específica aplicable.
Esto enlaza directamente con lo que CSIF viene exigiendo en todos los comités de seguridad y salud: que las evaluaciones de riesgos no se limiten a menciones genéricas, sino que concreten de forma expresa los EPI necesarios en cada puesto de trabajo y en cada tarea. No basta con referencias ambiguas o indeterminadas. La prevención exige identificar con precisión qué protección necesita cada trabajador en función de los riesgos reales a los que está expuesto.
Augas de Galicia: personal sin EPI y sin formación
CSIF recordó que ya había denunciado en diciembre que existía personal sin EPI y sin formación del artículo 19, y que esa situación también fue trasladada a la Inspección de Trabajo. En la reunión del CSSL se confirmó que finalmente se había impartido formación y se había facilitado acceso a documentación preventiva y a equipos de protección individual, pero CSIF dejó claro que no se trataba simplemente de una reposición, sino de casos en los que algunos trabajadores llevaban dos años sin recibir ningún EPI.
Que la Administración permita que personal que realiza trabajo de campo permanezca durante tanto tiempo sin equipos de protección individual y sin formación preventiva no es una anécdota: es un incumplimiento grave de sus obligaciones preventivas.
CSIF exigió además aclaraciones sobre la duración real de la formación impartida, sobre el contenido relativo a espacios confinados y sobre cómo se va a garantizar la formación preventiva del personal de nuevo ingreso desde el primer día.
Ximonde: deficiencias conocidas desde hace años y sin corregir
Otro de los ejemplos más graves volvió a ser el de Ximonde. CSIF exigió información concreta sobre la ejecución de las medidas calificadas en la evaluación de riesgos como inmediatas, al tratarse de actuaciones vinculadas a situaciones que pueden dar lugar a consecuencias extremadamente graves.
CSIF recordó además que algunas de estas deficiencias ya habían sido puestas de manifiesto en reuniones anteriores del comité y que ya figuraban en una evaluación de 2018 sin haber sido corregidas. Es decir, no estamos ante problemas nuevos, sino ante riesgos conocidos desde hace años que la Administración ha mantenido sin resolver.
Resulta especialmente grave que cuestiones que llevaban tanto tiempo sin corregirse aparezcan ahora en la evaluación actual como medidas inmediatas, lo que evidencia hasta qué punto se ha tolerado durante años una situación preventiva inaceptable.
CSIF exigió también seguimiento expreso del cumplimiento de las medidas con plazo de tres meses y reclamó formación específica para el personal de Ximonde, dada la especialización de las tareas, la manipulación de animales vivos y la utilización de sustancias anestésicas.
Ons: medidas urgentes que no pueden seguir esperando
En relación con la Illa de Ons, CSIF exigió igualmente confirmación sobre la ejecución de las medidas inmediatas recogidas en la evaluación, entre ellas las relativas a la iluminación en accesos nocturnos, los equipos anticaídas en la EDAR y la señalización de riesgos químicos, de atrapamiento y eléctricos.
CSIF solicitó asimismo que en la próxima reunión del comité se informe expresamente sobre el grado de ejecución de las medidas con plazo de tres meses, incluidas las referidas a espacios confinados, caídas en altura, delimitación de accesos, compactadora, grupo electrógeno, señalización y uso obligatorio de EPI.
Lo que ahora presenta la Administración como avance llega tras las denuncias de CSIF
La Administración presentó como novedad la creación de un nuevo espacio de prevención en la intranet y la puesta en marcha de formación masiva en materia preventiva.
CSIF valoró positivamente estas medidas, pero dejó claro que no responden a una voluntad preventiva real de la Administración, sino a la presión ejercida por este sindicato y a las actuaciones impulsadas ante la Inspección de Trabajo. Lo que ahora se presenta como avance no es más que el cumplimiento tardío de obligaciones legales básicas.
CSIF recordó que, desde el inicio de la incorporación de cada trabajador, la Administración tiene la obligación de facilitar la formación del artículo 19, la evaluación de riesgos correspondiente y los equipos de protección individual necesarios. Además, exigió información sobre el contenido real de las llamadas “píldoras formativas”, advirtiendo de que la formación preventiva debe ser suficiente, adecuada y ajustada a los riesgos reales de cada puesto.
La formación preventiva no puede seguir siendo insuficiente
CSIF valoró positivamente la incorporación de algunas acciones formativas que venía reclamando, pero dejó claro que siguen faltando cursos esenciales y que varios de ellos deberían integrarse en la propia formación del artículo 19.
Entre otras cuestiones, CSIF volvió a reclamar formación frente a los riesgos derivados del manejo y la presencia de animales, formación en conducción laboral segura, formación específica en conducción de vehículos 4×4, formación en gestión de conflictos y autoprotección, y cursos de primeros auxilios con duración y contenido suficientes.
La Administración reacciona porque CSIF la ha obligado a reaccionar
La conclusión es clara: si hoy hay más formación, más documentación accesible, más entrega de EPI y más movimiento en determinadas evaluaciones, es porque CSIF ha obligado a la Administración a actuar.
Durante demasiado tiempo, la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático ha tolerado deficiencias preventivas, ha retrasado medidas necesarias y ha incumplido obligaciones elementales. Y si ahora empieza a corregir algunas de ellas, no es por convicción, sino por la presión sindical y por la intervención de la Inspección de Trabajo tras las denuncias de CSIF.
Porque en prevención no caben ni excusas, ni propaganda: la seguridad y la salud del personal no se negocian.
