La Xunta recupera a AGADER como chiringuito para colocar a «allegados»

José González Vázquez trata de colocar como personal directivo al presidente del PP del Barco de Valdeorras, cuyo único criterio de idoneidad es el haber sido Parlamentario del Partido Popular hasta la pasada legislatura.

Un profesor de música en educación primaria en un colegio privado de O Barco de Valdeorras, será nombrado personal directivo de AGADER con un sueldo de 54.000€ .

El 23 de diciembre de 2020, en plenas fiestas navideñas, el DOG publica la resolución de la recientemente nombrada Directora General de la Agencia de Desarrollo Rural (AGADER), por la que se convoca un puesto de personal directivo, denominado Subdirector de relaciones con los grupos de desarrollo rural.

Y ello dando cumplimiento al Acuerdo adoptado por el Conselleiro de Medio Rural, José González Vázquez que ostenta, a la vez, la presidencia de AGADER.

El curriculum formativo y profesional del exparlamentario popular.

El exparlamentario es Diplomado en Ciencias de la Educación y ejerce como profesor de música en educación primaria, dando clase a niños de entre 6 a 12 años en el colegio Divina Pastora de Ourense. Así se refleja en su Blog personal.

La valoración de titulaciones no universitarias y de cursos no oficiales ni homologados.

A diferencia de otras convocatorias similares, en donde a los candidatos se les exige un amplio bagaje, tanto a nivel formativo como profesional, las bases para el puesto de AGADER son totalmente exiguas, simplonas y adaptadas a la limitada formación académica y experiencia profesional del exparlamentario popular.

Así, según las bases de la convocatoria y en lo que se refiere a la primera fase del proceso selectivo, la valoración de los méritos, a la que se le otorga un máximo de 30 puntos consta de:

Formación: puntuación máxima 10 puntos.

  • Por titulaciones académicas diferentes al grado universitario (requisito imprescindible): 2 puntos por poseer cualquier titulación académica diferente, hasta un máximo de 4 puntos.
  • Por la asistencia a cursos con una duración igual o superior 20 horas: 0,003 puntos por cada hora, hasta un máximo de 6 puntos.

Baremación inédita en la selección de un puesto de estas características y nivel de responsabilidad. Y ello por:

. se puntúa cualquier titulación académica, que no universitaria, aunque no tenga relación con las funciones del puesto a desempeñar. Por ejemplo, una titulación de técnico de informática o de relaciones institucionales son valoradas.

. se puntúa cualquier curso, ya sea de tratamiento de textos o de diseño gráfico, con independencia de que el curso hubiera sido impartido por un organismo oficial o por cualquier academia privada, tenga relación o no con el puesto directivo a desempeñar. Además, se puntúan las horas de forma individual y no el curso completo.

Experiencia: puntuación máxima 20 puntos.                                                                              

Según figura en las bases, se valora la experiencia genérica “en el ámbito de la coordinación o dirección de equipos de trabajo, docencia, gestión económica o justificación de fondos públicos: 2 puntos por cada año.

La única experiencia profesional destacable que acredita el exparlamentario es la de su actividad como docente en educación primaria. Actividad que nada tiene que ver con las funciones asignadas al puesto de Subdirector de relaciones con los grupos de desarrollo local. Pero actividad que, sin ningún pudor, se incluye en las bases para la selección del puesto de Subdirector en la Agencia de desarrollo rural.

Al parecer,  el exparlamentario y presidente del PP de O Barco de Valdeorras es el único candidato que puede acreditar tal circunstancia.

La no exigencia de acreditación del conocimiento de la lengua gallega.

Así mismo, y a diferencia de otras convocatorias similares para puestos directivos, las bases de AGADER eximen de acreditar el conocimiento del idioma gallego, bien a través del CELGA 4 bien a través de la superación de la correspondiente prueba de dominio del idioma gallego.

Requisito lingüístico que, por otra parte, está expresamente recogido en la Ley de empleo público (LEPG) para todos los procesos selectivos. Incluidos los procesos de selección de personal directivo.

El carácter excepcional del nombramiento como personal directivo de personas que no son empleados públicos.

Si bien es cierto que la LEPG permite que en ciertos entes instrumentales los puestos de personal directivo puedan ser ocupados por personas que no tengan la condición de empleados públicos, ello es siempre con carácter excepcional y cumpliendo con los principios de mérito y capacidad y criterios de idoneidad.

De esta forma, el pasado 20 de enero la Agencia galega de innovación (GAIN), que depende de Francisco Conde, como titular de la Vicepresidencia segunda y Consellería de Economía, Empresa e Innovación, publicó en el DOG nº 12 una resolución para la contratación de un puesto directivo de similares características (Grupo III, nivel 2).

Comparativa méritos y experiencia GAIN/AGADER

La comparación de los requisitos exigidos para cubrir el puesto de directivo de GAIN con los requisitos exigidos para cubrir el puesto de directivo de AGADER es, simple y llanamente, vergonzosa. Ello a pesar de que ambos puestos tienen el mismo grado responsabilidad y similares retribuciones (pincha en la imagen para ampliar).

El informe de la Dirección Xeral de Función Pública.

A pesar de que en modo alguno está justificado el carácter de excepcionalidad necesario para que este puesto pueda ser cubierto por una persona que no tiene la condición de empleado público, y a pesar de no cumplirse con el indispensable requisito lingüístico, Función Pública emitió informe favorable a este nuevo proceso de nepotismo y corruptela administrativa.

Funciones propias de un funcionario.

Entre las funciones con contenido asignadas al puesto de Subdirector de relaciones con los grupos de desarrollo rural de AGADER, figuran:

“Elaborar los informes técnicos de subvencionabilidad.

Gestionar financiera, económica y administrativamente los programas de desarrollo rural desarrollados a través de los grupos de desarrollo rural.

Elaborar los expedientes de gasto para proponer a la Dirección los pagos que correspondan para la financiación de las acciones desarrolladas a través de los grupos de desarrollo rural.

Elaborar los informes y la documentación de seguimiento, control y financiación…”

Todas ellas funciones propias y reservadas en su desempeño a personal empleado público.

El resto de las funciones que figuran en las bases son totalmente absurdas y vacías de contenido.

El candidato, su idoneidad para el puesto y su vinculación con el Conselleiro de Medio Rural.

Como decíamos, la única experiencia profesional relevante del exparlamentario se circunscribe a impartir clases de música a niños de entre 6 y 12 años en un colegio privado. Sin embargo, carece de experiencia destacable en la gestión gasto público, en subvenciones públicas o tramitación administrativa en el sector público.

No obstante y, por el contrario, si posee un amplio curriculum político. A saber:

Portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de O Barco de Valdeorras, Diputado Provincial, Delegado del área de deportes y juventud en la Diputación de Ourense, miembro del Comité Ejecutivo y del Comité de Dirección del PP de Ourense, así como Diputado Autonómico hasta las pasadas elecciones en las que, a pesar de concurrir en la candidatura del PP por la circunscripción de Ourense, se quedó fuera del arco parlamentario.

Como Parlamentario gallego, en la legislatura anterior fue nombrado presidente de la Comisión de Medio Rural una vez que José González Vázquez asume la titularidad de la Consellería de Medio Rural.

En su condición de parlamentario, el candidato al puesto de directivo en AGADER percibía unas retribuciones anuales brutas 71.899’36€, con el siguiente desglose:

Salario base: 54.861’63

Complementos: 5.740’68

Dietas: 11.297’05

El puesto de Subdirector de relaciones con los grupos de desarrollo rural en AGADER tiene una retribución bruta anual de 54.151’56€. Una cantidad sensiblemente inferior a su salario como parlamentario. Pero una cantidad infinitamente mayor a la que percibe como profesor de música en educación primaria.

Unas retribuciones, las del puesto de AGADER, nada desdeñables para cualquier ciudadano. Pero unas retribuciones que para su percepción deben de exigir necesariamente una importante y justificada cualificación profesional y académica, así como una alta experiencia. Y no es el caso.

Valoración de CSIF

CSIF exige al Conselleiro de Medio Rural, José González Vázquez, que declare desierta la convocatoria para la provisión del puesto directivo de Subdirector de relaciones con los grupos de desarrollo rural de AGADER y que dicho puesto sea ocupado por un empleado público. Y ello por:

Es un puesto cuyas funciones son eminentemente de empleados públicos y, en modo alguno, está justificado el carácter de excepcionalidad para ser cubierto por personas que no tengan tal condición. Mucho menos, cuando los criterios de idoneidad y los principios de mérito y capacidad no se cumplen.

AGADER es un ente público que está obligado a cumplir escrupulosamente con la normativa de selección de personal, sea directivo o no. Pero, en ningún caso, puede ser un chiringuito de colocación de amigos y afines.

CSIF recuerda al Conselleiro de Medio Rural que se van a convocar centenares de procesos selectivos para todos los grupos profesionales para  poder acceder a la Administración. Eso sí, en igualdad de oportunidades para todos los aspirantes.

CSIF exige del Presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, que aplique de manera estricta el tan pregonado código ético institucional de la Xunta de Galicia que, expresamente, prohíbe a los poderes públicos valerse de su posición para obtener ventajas laborales o profesionales para su círculo familiar o social.

CSIF exige que se ponga fin a la desvalorización permanente del empleado público de la Xunta de Galicia, así como que deje de utilizar a la Administración gallega como un coto privado al beneficio de afines y amigos, a la vez que, sin ningún pudor, se mantiene los recortes laborales y salariales de los empleados públicos y se ponen obstáculos para la promoción interna.

Resulta obsceno que mientras miles de familias gallegas están en una situación de ahogo económico como consecuencia de la pandemia, cargos públicos utilicen su condición para, de forma descarada, favorecer a afines otorgándoles el mayor puesto que existe en la carrera administrativa, el de Subdirector.

Aclaraciones:

1.- En el momento de la elaboración de esta noticia, el exparlamentario era el candidato con mejor puntuación en la fase de valoración de méritos, con un total de 23,68 puntos. El siguiente aspirante con una puntuación más próxima contaba con 23,00 puntos.

Ese mismo día estaba prevista la celebración de la segunda prueba: Elaboración de un plan de actuación y exposición de este a puerta cerrada.

Es posible, aunque improbable, que, a la vista de esta denuncia pública y por una cuestión de decoro, el exparlamentario no resulte ser ya la persona seleccionada. Pero lo grave es que la intención era esa.

2.- Antes de hacer esta denuncia pública, CSIF se puso en contacto con varios miembros de la Administración para hacerles saber que este proceso de selección constituía un acto de nepotismo y solicitar que se declarase desierta la convocatoria para, posteriormente, proceder a su cobertura por un empleado público que reuniese los requisitos.

Y CSIF advirtió que, de no hacerse así, se procedería a la denuncia pública…

Guerra anunciada, no mata soldado