La fragmentación del modelo de extinción y la alta temporalidad de los efectivos lastran la lucha contra los incendios

  • CSIF alerta de que el actual modelo impide la existencia de un mando único eficaz para coordinar todos los medios.

 La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Galicia, muestra su preocupación por las declaraciones de la Xunta sobre los últimos y graves incendios forestales, que han situado a Galicia en estado de emergencia, por la falta de autocrítica sobre los dispositivos autonómicos contra la extinción de incendios.

El sindicato recuerda que la obligación del Gobierno gallego es dar una respuesta eficaz a estas oleadas de incendios y minimizar todo lo posible los daños, al margen de que las causas sean provocadas por delincuentes o sean naturales. CSIF insiste en que una de las principales debilidades del sistema es su fragmentación y, por la tanto, la dificultad de actuar con eficacia desde un mando único cuando se maneja no solo personal propio de la Xunta de Galicia, sino también efectivos de empresas públicas y empresas privadas.

Actualmente, el personal propio de la Xunta de Galicia asciende a solo 800 bomberos forestales que son fijos todo el año, que se incrementa en 600 profesionales determinados meses y en poco más de 400 en los tres meses de verano, es decir, que ocupadas en las labores de prevención, que es la que se hace en los meses previos a la temporada de máximo riesgo de incendios, son apenas 800 personas, que además disfrutan sus vacaciones en esos meses. La temporalidad en este caso es del 70% en puestos claves como pueden ser los bomberos forestales conductores de motobombas.

Los servicios de extinción se complementan con 1.800 personas que se contratan vía ayuntamientos solo para el verano y cuyas funciones son desbrozar principalmente, justo en la época que se desaconseja, y con dificultades para trasladarse. A este personal se suma el que contrata la empresa semipública Seaga, alrededor de 500, durante los meses de verano, y las contrataciones millonarias de los servicios aéreos a empresas privadas que se reparten el territorio y algunas de las cuales están siendo objeto de investigaciones judiciales.

“Esta fragmentación del servicio y la alta temporalidad de los efectivos imposibilitan tanto la existencia de un mando único eficaz como de un sistema de prevención que permitan minimizar situaciones como la que hemos pasado este fin de semana”, sostiene Juan Carlos Rivas, portavoz del SPDCIF de CSIF Galicia.

Para CSIF urge que se revise el actual modelo, obsoleto desde hace años, que es lo que viene exigiendo a la Xunta de manera insistente.