Del “Non me rompas a cabeza” al “si necesitas toallitas vete a comprarlas al Carrefour”

La Consellería de Medio Ambiente se toma a “chirigota” su propio Protocolo de Prevención contra el Covid19 y desprotege a sus trabajadores

La truculenta senda de los trabajadores de Medio Ambiente para conseguir los Equipos de Protección.

La Secretaría Xeral Técnica de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras tiene establecido un protocolo específico para la limpieza de vehículos compartidos por el personal en los Distritos Medioambientales y Centros de Recuperación de Fauna.

Un protocolo que se dispone de carácter obligatorio para todo el personal que utilice cualquiera de estos vehículos de manera compartida.

En concreto, el Anexo III del Protocolo específico de la Consellería de Medio Ambiente dispone:

“Tanto ao comezo da quenda como á finalización do mesma, a persoa usuaria do vehículo procederá a realizar a ventilación do vehículo así como a limpeza de TODAS aquelas superficies obxecto de manipulación durante o servizo, e entre as que se incluirán manillas de apertura, volante, pancas de cambio e de freo de man, cinto de seguridade, botóns da radio e do sistema de climatización, emisora, micro e elementos como a tarxeta de reposición, así como equipamento que conteña o vehículo e que se teña empregado durante a quenda.

 A limpeza levará a cabo con toalliñas desbotables e impregnarase de:

  • Lixivia (nunha dilución de 50 ml/litro de auga)
  • xel hidroalcohólico.
  • ou unha solución de 7 partes de alcol de 96 º e 3 partes de auga.
  • ou con auga osixenada.
  • ou outros produtos comerciais con especificacións concretas de eficacia fronte a virus.

Pues bien, el pasado día 12 de mayo un trabajador de la Conselleria de Medio Ambiente, cuando se disponía a proceder a la limpieza del vehículo siguiendo estrictamente lo dispuesto en el protocolo, detecta la inexistencia de toalliñas desbotables, necesarias para proceder a la limpieza y desinfección del vehículo.

Ante tal situación, el trabajador en cuestión pone los hechos en conocimiento del Agente Territorial del Distrito al que pertenece, todo ello con el fin de buscar una solución que le permita cumplir con el protocolo establecido y así poder iniciar su jornada laboral cumpliendo con las medidas de seguridad y salud laboral.

La respuesta del Agente Territorial fue fulminante: “Non me rompas a cabeza e ponte a traballar”

Ante la desconcertante contestación y en busca de una solución, el trabajador recurre al superior jerárquico de ambos; esto es, el Jefe del Servicio de Patrimonio Natural de A Coruña.

Y ello en la certeza de que, siendo éste el máximo responsable del área de Medio Ambiente en la provincia, tendría el máximo interés en velar por el cumplimiento estricto del Protocolo establecido por la Secretaría Xeral Técnica de la propia Consellería.

El trabajador vuelve a exponer la situación manifestando que no puede cumplir con el protocolo de limpieza y desinfección, toda vez que no le han suministrado el material necesario y rogándole que le doten del mismo para poder iniciar su jornada laboral y así cumplir con las funciones encomendadas.

Si la primera respuesta obtenida había sido desconcertante, la contestación del Jefe del Servicio de Patrimonio Natural fue ya antológica: “Si necesitas toallitas, te acercas al Carrefour y las compras, que cuestan dos euros…”

Todavía sin dar crédito a la segunda respuesta obtenida del máximo responsable provincial del servicio y a la vista del desinterés de éste, el trabajador no cesa en su empeño por cumplir con el Protocolo y poder iniciar de una vez el cometido asignado con todas las medidas de prevención de su salud y seguridad laboral.

En un tercer intento, el trabajador recurre a la Vicesecretaria Xeral de la Consellería de Medio Ambiente en la convicción de que esta vez sí obtendría una respuesta satisfactoria a sus demandas. El Protocolo emanaba de ahí y no tenía duda de que el interés de la Vicesecretaría por el cumplimiento de todas las medidas de protección de la seguridad y salud de los trabajadores seria máximo…

Craso error. El trabajador vuelve a reiterar su periplo para poder cumplir con las medidas de protección establecidas en el protocolo y su desconcierto por las respuestas obtenidas hasta ese momento. Vuelve a pedir una solución que le permita cumplir con sus funciones sin riesgo para su salud…

Y obtiene la respuesta, pero no la solución: “Comprende… Debes comprender y colaborar…”. Una respuesta breve y concisa, pero inútil.

Desanimado, desconcertado y sin dar crédito, el trabajador decide realizar sus funciones sin poder desinfectar el vehículo. Funciones que, ese día, consistían en la recogida de animales muertos. Y todo ello, sin poder realizar la limpieza del vehículo ni antes ni después de su jornada laboral.

Todo lo hasta aquí relatado podría considerarse un episodio cómico y anecdótico derivado de un nefasto actuar de toda una cadena de mando de la Consellería de Medio Ambiente.

Pero la triste realidad es que el episodio relatado no puede considerarse cómico pues, además de que los mandos de la propia Consellería se están “tomando a coña” un protocolo específico, se toman a chirigota la salud y seguridad de los trabajadores en plena situación de alerta sanitaria.

Tampoco es aislado, pues no es el único trabajador que está padeciendo la misma situación por parte de la cadena de mando, por lo menos en la provincia de A Coruña.

Y lo que es más grave, el trabajador que puso de manifiesto los hechos es Delegado de Prevención de Riesgos Laborales, condición que alegó en todo momento. Lo cual evidencia el manifiesto desprecio de la Consellería de Medio Ambiente hacia la seguridad y salud laboral de los empleados públicos.

Desde CSIF advertimos. No vamos a permitir que se siga jugando con la salud y seguridad de los trabajadores. Ni tampoco que se mantenga el desprecio hacia los empleados públicos.

 ¡Sirva esta nota de advertencia!